Saltar al contenido
Diferencias.eu

Diferencias entre Caput Succedaneum y Cefalohematoma

En algunas ocasiones, dependiendo del desarrollo del parto, los recién nacidos pueden presentar algunas lesiones en la cabeza llamadas caput succedaneum y cefalohematoma. Ambas lesiones son acumulaciones de sangre ubicadas debajo del cuero cabelludo, que son producidas por una hemorragia en las partes blandas extra craneales. Este tipo de lesiones se pueden diagnosticar en la exploración física pero no deben confundirse entre sí, ya que, el manejo de las mismas es diferente.

Es por ello, que en este artículo presentaremos las definiciones y características del caput succedaneum y de cefalohematoma, a fin de determinar las diferencias que surgen de ellos.

Caput Succedaneum

El término caput succedaneum proviene de un vocablo latín que quiere decir -cabeza sustituida- y se le atañe a una acumulación serosanguinolienta subcutánea extra craneal de líquido que no presenta márgenes definidos. Este se localiza por fuera de la funda ósea, es decir, extraperióstica y se presenta con mayor frecuencia en la parte de la cabeza que se presenta primero en el parto, pudiéndose presentar por diversas razones:

  • Por un aumento del amoldamiento de la cabeza del recién nacido.
  • Por presión de la zona afectada.
  • Cuando se utilizan instrumentos para extraer al neonato, como los “forceps” o las ventosas.

Igualmente, el caput succedaneum rara vez se complica y suele resolverse en pocos días sin tratamiento aunque requiere de observación y seguimiento médico, debido a que, en algunos casos, el trastorno puede causar irritabilidad en el recién nacido pudiendo requerir tratamientos con analgésicos para mitigar las molestias mientras que en otros casos menos comunes, la piel puede presentar equimosis o rojeces.

Cefalohematoma

El término cefalohematoma hace referencia a hematomas que se presentan en la zona de la cabeza de los recién nacidos. Por tanto, es una acumulación de sangre ubicada debajo del cuero cabelludo, que es producida por una hemorragia subperióstica (por debajo de la capa externa del periostio que recubre los huesos planos del cráneo).

Asimismo, el cefalohematoma se caracteriza por tener límites bien definidos, ya que, al estar el hematoma confinado debajo de la capa que recubre los huesos del cráneo, no rebasa los límites del hueso y por tanto, no salta las suturas que delimita un hueso de otro. Adicionalmente, el cefalohematoma puede no ser identificado al momento del nacimiento pero puede diagnosticarse a los pocos días del parto, debido que se presenta como un abultamiento en la cabeza del bebé que suele preocupar a los padres.

A pesar de esto, el cefalohematoma suele desaparecer espontáneamente y suele durar entre dos semanas y dos o tres meses antes de su desaparición, no requieriendo tratamientos específicos, salvo en muy pocos casos en los que el cefalohematoma el cefalohematoma es muy extenso. En otros casos muy puntuales una vez que desaparece el cefalohematoma puede quedar una hiperostosis (abultamiento del hueso) transitoria, que con el tiempo tiende a remodelarse para dar paso al restablecimiento de la arquitectura normal de la cabeza del bebé.

De acuerdo a lo señalado anteriormente, se presentan a continuación las siguientes diferencias entre los términos correspondientes:

  • El Caput Succedaneum inicia en el momento del parto mientras que el cefalohematoma inicia horas o días después del parto.
  • El Caput Succedaneum suele desaparecer en unos días mientras que el cefalohematoma suele desaparecer en semanas o meses.
  • El Caput Succedaneum suele presentar equimosis y enrojecimiento de la piel mientras que el cefalohematoma no suele presentar implicaciones en la piel.
  • El Caput Succedaneum es un edema de tejido celular subcutáneo extraperióstico mientras que el cefalohematoma es una hemorragia subperióstica.

¿Qué te ha parecido el artículo?