Diferencias entre grasas y aceites

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En el sector automotriz, cuando hablamos de grasas y aceites lubricantes, podemos pensar que ambos podrían usarse indistintamente en cada aplicación. No obstante, esto no es del todo cierto y a pesar de que ambos son lubricantes que generalmente derivan del petróleo, cada uno tiene un uso específico para minimizar la fricción en maquinaria y equipos.

Consecuentemente, el presente artículo procura, a manera de mostrarle al lector, las diferencias más apreciables entre estos productos lubricantes. Antes de pasar a señalar las diferencias, es necesario definir cada uno de estos productos:

Grasas

En lo que refiere a las grasas, podemos decir que es un material semi-solido que se encuentra constituido por un aceite base, un espesante y una serie de aditivos. Las concentraciones y tipos de componentes de los cuales está formada la grasa dependen en gran medida de la aplicación que esta va a tener. Se utiliza para reducir la fricción entre dos piezas, disminuyendo a su vez el desgaste entre ellas.

Entre las aplicaciones de las grasas podemos encontrar múltiples tipos de grasa, como grasas de litio, grasas de calcio, grasas de sodio, entre otras. Las grasas de sodio se utilizan frecuentemente en cojinetes mientras que las de calcio se utilizan para lubricar el chasis de los vehículos.

Asimismo, de forma reciente se han vuelto muy comunes las grasas multipropósito que combinan una o más características de las grasas, haciéndola muy útil a la hora de minimizar la necesidad de disponer varios tipos de grasa.

Aceites

Los aceites lubricantes son aquellos que, se utilizan para evitar que piezas metálicas que se encuentren en movimiento entren en contacto directo. De esta manera, se logra reducir la fricción entre ambas partes en movimiento y por tanto, el desgaste. También sirve para disipar el calor, ya que, al ser liquido puede transportar y homogeneizar el calor dentro de la maquinaria.

Por ejemplo, en un motor de combustión el aceite lubrica las partes del motor, además de, -en conjunto con el radiador- ayuda a disipar el calor que se genera producto de la fricción y combustión. Del mismo modo, permite mantener en suspensión todos los residuos generados por el ciclo de la combustión de la gasolina. Igualmente, evita la formación de depósitos y mantiene las partes limpias previniendo obstrucciones en el sistema de lubricación que pudieran dar lugar a la posterior falla de la maquinaria.

Por todo lo antes mencionado, podemos resumir las principales diferencias entre grasas y aceites en la siguiente tabla:

Grasas Aceites
Las grasas tienen aspecto semi-sólido a temperatura ambiente. Los aceites se encuentran en estado líquido a temperatura ambiente.
Las grasas se utilizan frecuentemente en aplicaciones que operan en condiciones normales de velocidad y temperatura. Los aceites se emplean cuando la alta velocidad y alta temperatura no permiten el empleo de grasa y cuando además hay que disipar calor de la maquinaria.
La grasa permite una aplicación sencilla en herramientas, equipos y maquinaria, proporcionando a su vez protección contra la humedad e impurezas. El uso del aceite esta restringido a aplicaciones donde pueda estar contenido, ya que, por su baja viscosidad hace que sea sencillo que fluya o se derrame. Por lo que, es más difícil que permanezca en el sitio donde se lubrica.
Se emplea en lubricación de piezas móviles como cojinetes, levas, correderas, guías, entre muchos otros. Se emplea en la lubricación de motores de combustión, compresores de todo tipo, transformadores (aceite dieléctrico para aislar y disipador calor). También se usa como fluido en aplicaciones hidráulica.
Tienen mayor resistencia al frio extremo sin endurecerse. Se debe seleccionar una viscosidad de aceite adecuada o podría solidificarse en frío extremo.

 

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