Diferencia entre niebla y neblina

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La niebla y neblina son dos fenómenos climáticos muy similares que se presentan especialmente cuando hay mucha nubosidad o precipitaciones. Muchas personas suelen creer que se trata del mismo fenómeno pero en realidad se trata de dos formas muy diferentes que pueden presentarse simultáneamente o por separado.

En este artículo presentamos las definiciones de estos términos para mostrar posteriormente las diferencias que existen entre niebla y neblina.

Niebla

La niebla es un fenómeno que se forma en áreas donde hay mucha humedad como valles de ríos, lagos y puertos, especialmente de noche cuando el aire es demasiado frío para sostener toda su humedad, provocando la condensación y la formación de pequeñas gotas en el aire. La niebla se forma cuando el aire caliente que se traslada a través del viento se enfría al soplar sobre las corrientes marinas frías de las aguas de ríos, mares y lagos.

De la misma manera, la niebla es un conjunto de partículas de agua, líquida o sólida que se presentan en caída, es decir, en suspensión en la atmósfera o levantadas de la superficie terrestre por el viento o depositadas sobre los objetos en el suelo o en la atmósfera libre. Estas partículas de agua no son lo suficientemente grandes como para que la gravedad las haga precipitarse, por lo que, suelen quedar suspendidas en el aire.

En este sentido, la niebla se presenta cuando la temperatura de las capas bajas de la atmósfera es menor que en las capas altas, es decir, cuando hace más frío a pie de playa, del río o lago que en la montaña.

Se puede admitir que, uno de los efectos de la niebla es que por su tonalidad blanquecina reduce la visibilidad por la condensación del agua a menos de 1.000 metros, de esta manera en lugares como carreteras y aeropuertos se colocan señales visibles a la luz artificial a fin de mejorar la visibilidad y prevenir accidentes.

Neblina

La neblina es un fenómeno que se forma en lugares muy húmedos que se compone de gotas de agua muy pequeñas, de entre 50 y 200 micrómetros de diámetro. Se presenta naturalmente por procesos atmosféricos o fruto de la actividad volcánica y se da con frecuencia cuando en la atmósfera existe una masa de aire fría, bajo una de carácter templado.

En la neblina la humedad relativa está muy por debajo del 100 por ciento, por lo que, se forma un velo con tonalidad grisácea o azulado poco denso que cubre el paisaje. La neblina, al igual que la niebla reduce la visibilidad pero en un radio de entre 1.000 a 5.000 metros y aunque no tiende a ser tan peligrosa, se suelen colocar señales que indican la presencia de la misma en las vías de comunicación terrestres propias de las regiones propensas a la neblina y avisos luminosos para favorecer la visibilidad.

Teniendo en consideración las características de la niebla y la neblina se pueden señalar las siguientes diferencias entre ellas:

  • La niebla no permite ver más allá de 1 km (1000 m) pero la neblina permite ver más allá de 1 km (1000 m).
  • La niebla es más densa que la neblina.
  • La niebla no permite la observación de los rayos solares pero la neblina si lo permite.
  • La niebla contiene mayor cantidad de humedad que la neblina.
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